Noches que arropan el cuerpo y la respiración
Apaga luces fuertes, elige música suave y enciende la mezcla de maderas y flores cremosas. Repite una frase amable, prepara la habitación, y observa cómo la mente deja de anticipar. El aroma baja expectativas, ofrece refugio y sostiene la cadencia lenta con la que llega el sueño.